Cuando venimos de comer platos con salsas e hidratos de carbono refinados, acostumbrados a mucha palatabilidad (esto quiere decir a comer alimentos con sabores muy intensos  que producen una explosión de placer al comerlos) se nos hace un mundo empezar a comer sano.  Esto nos estresa, y pensamos que no lo conseguiremos porque es muy difícil adherirse a una dieta cuando el cambio nos resulta tan diferente y aburrido. Además, aprender a cocinar nos parece muy difícil. 

Por eso el cambio ha de ser progresivo, incorporando alimentos saludables a nuestra alimentación pero enmascarándolos un poquito, como hacemos con los niños. Los cambios son progresivos, no podemos pasar de una alimentación procesada y emocional a una alimentación saludable y consciente. Esto llegará, pero antes hay que pasar por su proceso. 

Este plato podría ser un ejemplo para estos casos. Al mismo tiempo que nos da esa densidad al paladar por la mahonesa y especias,  nos aporta nutrientes, fibra y saciedad, con una dificultad de preparación mínima.

Os dejo la receta:

Quinoa con guisantes, judías y mahonesa vegana 

  • 1/2 bote de guisantes cocidos

  • 1/2 bote de judías verdes cocidas

  • 1 taza de quinoa hervida

  • 1 c.c de pimentón dulce 

  • 1 c.s bien colmada de mahonesa vegana (o la que tengas)

  • Sal yodada

Pasos

        1) Enjuagar la quinoa con ayuda de un colador y llevarla a hervir en un        cazo con agua: 2 partes de agua por  1 de quinoa

        2) Enjuagar los guisantes y judías con ayuda de un colador y llevarlos a          un bol grande

       3) Añadir las especias y mahonesa y mezclar

       4) Añadir la quinoa y mezclar todo 

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